En invierno cambiamos muchas cosas en nuestra rutina: usamos cremas más nutritivas, nos abrigamos más y prestamos más atención a nuestra piel para protegerla del frío y la humedad. Sin embargo, muchas veces olvidamos que nuestros perros también sufren estos cambios y que su piel es una de las partes más afectadas en esta época del año.
Cómo afecta el invierno a la piel de los perros
El frío, la lluvia constante y la humedad crean un entorno especialmente delicado para su salud dermatológica. Como explica Imke Marks, CEO y fundadora de Mooiza Pet, durante los meses de invierno aumentan los riesgos asociados a la piel debido a los paseos bajo la lluvia, el contacto con charcos y los cambios de temperatura. Todo esto puede provocar irritaciones, infecciones o incomodidad si no adaptamos sus cuidados.
Los días de lluvia cambian por completo su rutina. Pasean menos tiempo, se mojan con más frecuencia y pasan más horas en ambientes húmedos. Esta combinación puede debilitar la barrera natural de la piel y favorecer la aparición de dermatitis, picores o enrojecimiento. Además, los charcos no siempre son agua limpia: pueden contener bacterias o restos que entran en contacto directo con sus patas y su piel.
Señales de que la piel de tu perro puede estar más sensible
Muchas veces los problemas empiezan de forma silenciosa. Si tu perro se rasca más de lo normal, se lame las patas con frecuencia o tiene el pelo más apagado, puede estar mostrando señales de que su piel está más sensible.
Por eso, uno de los momentos más importantes del día es la vuelta a casa después del paseo. Secar bien las patas, la barriga y los pliegues ayuda a evitar que la humedad se mantenga durante horas y previene muchas molestias.
Adaptar su cuidado en invierno es clave
Igual que nosotros adaptamos nuestro cuidado según la estación, los perros también necesitan un apoyo diferente en invierno. El frío reseca la piel, la humedad la debilita y los cambios de temperatura la vuelven más vulnerable, por lo que mantenerla protegida y equilibrada es clave para su bienestar.
Cuidar su piel no es solo una cuestión estética. Cuando está sana, hay menos picores, menos molestias y, en consecuencia, menos estrés. Un perro cómodo disfruta más de sus paseos y de su día a día. Por eso, el cuidado dermo en invierno no debería empezar cuando aparece el problema, sino desde la prevención, con pequeños gestos diarios que marcan una gran diferencia, como reforzar su alimentación con suplementos naturales para piel y pelo.
Apoyo desde el interior: cuidado dermo
En Mooiza Pet contamos con DERMO, una fórmula con aceite de pescado, biotina, romero, zinc y vitaminas que ayuda a nutrir la piel del perro desde el interior y a mantenerla equilibrada durante las épocas más exigentes del año.
Porque igual que nosotros cambiamos nuestra forma de cuidarnos según el clima, ellos también necesitan que adaptemos su rutina. Y la piel de tu perro, especialmente en invierno, es la primera en notarlo.





